La Armada de la República de Singapur (RSN) es la tecnología de los drones comerciales y sistemas de armas de precisión para contrarrestar las crecientes amenazas que plantean los sistemas no tripulados y la inestabilidad marítima regional, según el Jefe de la Armada, Contralmirante Sean Wat.

En su intervención tras la Exposición y Conferencia Internacional de Defensa Marítima Asia 2025, el RADM Wat esbozó el enfoque evolutivo de la RSN en materia de seguridad marítima, describiendo una región marcada por amenazas persistentes y una complejidad creciente.

Los problemas de seguridad tradicionales, como la piratería, los robos en el mar, el tráfico y la pesca ilegal, siguen activos en las aguas del Sudeste Asiático, pero están en gran medida bajo control gracias a la cooperación entre los Estados ribereños. Sin embargo, el RADM Wat advirtió de que los nuevos riesgos están agravando el panorama de la seguridad.

"También existe el riesgo de atentados terroristas marítimos que la RSN está vigilando, mientras que las rivalidades geopolíticas y las disputas territoriales sin resolver se manifiestan en forma de posturas y acciones cada vez más agresivas y asertivas en el mar", afirmó.

En este contexto, la RSN se está replanteando su estrategia de desarrollo de capacidades, centrándose en soluciones más rápidas y adaptables. En lugar de confiar únicamente en sistemas no tripulados de alta gama, la Armada está considerando la integración de drones de bajo coste disponibles en el mercado.

"Esto es fundamental, ya que nos permitiría acortar el ciclo de desarrollo de capacidades para hacer frente con eficacia a las amenazas emergentes", señaló el RADM Wat. "Prevemos que operaremos una mezcla de drones de gama alta, construidos específicamente, así como drones de bajo coste para satisfacer la gama de nuestras necesidades operativas".

El cambio refleja el creciente reconocimiento de que los sistemas aéreos y de superficie no tripulados, tanto los patrocinados por el Estado como los improvisados, son cada vez más comunes y accesibles. Aprovechando la tecnología comercial, la RSN espera acortar distancias entre la rápida evolución de las amenazas y los ciclos de adquisición militar, tradicionalmente más lentos.

Junto a estos cambios en la estrategia de los aviones no tripulados, la Armada también modernizará sus buques con nuevas armas diseñadas para contrarrestar eficazmente las amenazas aéreas y de superficie en rápido movimiento. Una parte clave de este esfuerzo es la instalación progresiva del sistema de cañones guiados Strales de 76 mm en toda su flota.

"Por ejemplo, para hacer frente a las amenazas que plantean los drones, tanto en el dominio aéreo como en el de superficie, la RSN irá modernizando progresivamente nuestros buques con el cañón guiado Strales de 76 mm", declaró el RADM Wat. "Esto también ofrece una solución rentable en comparación con otras armas convencionales, como los misiles de gama alta".

El sistema Strales emplea proyectiles DART (Driven Ammunition Reduced Time of Flight), guiados por un haz de radio para seguir e interceptar objetivos rápidos y maniobrables. El cañón ofrece una opción intermedia, más precisa y eficaz que los cañones no guiados, pero mucho menos costosa que las defensas basadas en misiles.