Allen Control Systems (ACS) ha recaudado $200 millones en nuevos fondos, a medida que crece la demanda de sistemas diseñados para contrarrestar la creciente amenaza que suponen los drones militares.
La empresa texana de tecnología de defensa ha anunciado una ronda de financiación de serie B que valora la empresa en $2.200 millones. El capital se utilizará para aumentar la capacidad de fabricación, acelerar el despliegue de su estación de armas autónoma Bullfrog y apoyar el desarrollo de productos adicionales.
Bullfrog está diseñado para contrarrestar las amenazas de los UAS mediante inteligencia artificial, visión por ordenador y robótica de precisión. El sistema puede emparejarse con armas ya existentes, como la ametralladora M240, y está pensado para atacar a drones clasificados hasta en el Grupo 3.
Según la empresa, Bullfrog ya está desplegada en el Ejército y la Marina estadounidenses y ha recibido contratos a través de la Joint Interagency Task Force 401 (JIATF-401), así como de clientes militares aliados.
ACS también declaró que la plataforma alcanzó un porcentaje de éxito del 100% durante el evento de pruebas contra drones Technology Readiness Experiment 2026 del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
La ronda de la serie B ha sido liderada por Smash Capital y ha contado con la participación de los inversores existentes Craft Ventures, Rally Ventures, Inspired Capital, Litquidity y Forum Ventures.
La inversión refleja el creciente interés por las tecnologías contra drones
El fundador de Smash Capital, Kevin Mayer, afirmó que la inversión refleja la necesidad de hacer frente a las amenazas emergentes que plantean los drones disponibles en el mercado.
“Las infraestructuras críticas nacionales siguen siendo vulnerables a la amenaza que suponen los drones disponibles en el mercado”, afirmó Mayer. “ACS ha construido una solución eficiente y adaptable que se ajusta perfectamente a este acuciante reto de seguridad nacional”.”
La última ronda de financiación se produce en medio de un creciente interés de los inversores por las empresas de tecnología de defensa centradas en sistemas autónomos y capacidades contra-UAS.
En junio, la sueca Front Ventures AB invirtió 1,5 millones de euros ($1,7 millones) en la empresa polaco-ucraniana de desarrollo de radares Molfar Defence Technologies para apoyar el desarrollo de sistemas diseñados para detectar pequeños drones y otras amenazas a baja altitud.
A principios de mayo, la empresa australiana Arkeus obtuvo A$25 millones ($18 millones) en financiación de serie A para ampliar su tecnología de percepción basada en IA para plataformas de defensa autónomas.
El mercado de los contra-drones sigue atrayendo capital
La inversión en ACS pone de relieve el continuo impulso del sector de las tecnologías de defensa, donde las empresas que desarrollan armas autónomas, sensores y sistemas contra drones han atraído importantes capitales en medio de la creciente preocupación por la proliferación de aeronaves no tripuladas de bajo coste.
El interés de la empresa por integrar la inteligencia artificial y los sistemas de armamento existentes refleja una tendencia más amplia de la industria hacia el despliegue de soluciones de menor coste capaces de hacer frente al creciente volumen y sofisticación de las amenazas aéreas.
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Crédito de la imagen: ACS
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